En mayo de 2024 dos helicópteros contratados por una empresa turística sobrevolaron el Sótano de las Golondrinas causando la muerte de cientos de aves y afectando nidos. A partir de ese entonces, lo que vino para los habitantes el Barrio Unión de Guadalupe en Aquismón, guardianes del sótano, fue un verdadero calvario.
Rosa María Balvanera, representante del Barrio Unión de Guadalupe y de Mauricio Guzmán, antropólogo de El Colsan, nos relatan el difícil camino para conseguir justicia, reparar el daño y sobre cómo la antropología ha ayudado a este proceso.