1.120.- Mar García Puig reflexiona en Esta cosa de tinieblas, ensayo y cuento gótico, sobre el poder de la metáfora y la literatura, las oscuridades, la locura y el feminismo
La Biblioteca de Sollo. Episodio 125
(Entrevista de Manuel Sollo). “Pronunciamos una metáfora, como mínimo, cada veinticinco palabras. O, lo que es lo mismo, unas seis metáforas por minuto”. Este es el cálculo que hace Mar García Puig de una figura retórica que, como el universo, tiende al infinito. Una expresión que permite sustituir el mundo fáctico por el imaginado, que puede darnos vida, pero también quitárnosla. “Las metáforas pueden matar” es la cita del lingüista George Lakoff que abre Esta cosa de tinieblas (En Debate), un breve ensayo de título shakespeariano. Esta obra es un cuento gótico, una indagación sobre los miedos y las oscuridades de la mente y el cuerpo, una propuesta sobre el feminismo, un alegato sobre el poder de la literatura. La autora vincula espacios y situaciones aparentemente dispares y de significativas cargas emocionales: un viaje a Eurodisney y su casa encantada, la muerte del padre, las caras de Bélmez o las leyendas del cementerio bonaerense de la Recoleta, junto a autores como el citado Lakoff, el filósofo Mark Johnson, Homero, Ovidio o la poeta Emily Dickinson. Desde aquí explora la construcción de la imagen de la mujer, los peligros del hogar, la maternidad, la locura, el amor y el desamor, lo esotérico y lo sobrenatural. Para concluir que “el verbo y la metáfora vuelan, pero tenemos poder para decidir hacia dónde y ahí hay toda una revolución posible”.