La muerte en diciembre de 1474 del rey Enrique IV de Castilla llevó al trono a Isabel y Fernando, aunque también provocó un importante enfrentamiento entre ellos y una guerra por la sucesión al trono. Sin embargo, las bases de la unión dinástica entre Aragón y Castilla ya estaban puestas, y apenas unos años más tarde sería el propio Fernando quien a sus 27 años se convirtió por fin en rey de Aragón. ¿Cómo fueron aquellos años de disputas, amenazas, derrotas y triunfos?