En este episodio de Pantalla y Memoria, nos adentramos en 8½, una de las obras más influyentes del cine moderno, donde la crisis creativa se convierte en el corazón mismo del relato. A través del personaje de Guido, alter ego de Federico Fellini, exploramos un universo donde memoria, deseo, culpa y fantasía se entrelazan para revelar una verdad incómoda: el problema no es la falta de ideas, sino la imposibilidad de enfrentarse a uno mismo. Para este análisis me acompaña la crítica de cine Alejandra Lomelí, con quien desmenuzamos las claves simbólicas, espirituales y cinematográficas de una película que no solo habla del cine, sino de la dificultad de vivir con honestidad.